jueves, 5 de mayo de 2016

El Record Mundial de la Hora en Pista. Su historia



Un record es el registro o marca que supera al anterior en cualquier deporte. No se consigue cada cierto tiempo predeterminado, sino cuando acaece y puede durar años hasta ser mejorado; o bien, puede ser superado de inmediato, casi sin tiempo a que el anterior poseedor lo haya asimilado.

Al respecto, recuerdo dos records del atletismo; uno de ellos, el de Salto de Longitud conseguido por el yanqui Bob Beamon en la Olimpiada de México 1968 y que se mantuvo más de dos décadas. Otro caso con cierta duración fue el del superfenómeno Serguei Bubka, en Salto con Pértiga, donde él era el único que se podía batir a sí mismo, pues fue un galáctico en esta especialidad y tiempo después, fue superado. Por tanto, ¿cuánto dura un record? Es imposible vaticinarlo y en el caso concreto del ciclismo, el más longevo duró 14 años desde Coppi (año 1942), hasta Anquetil (año 1956) y el más efímero apenas duró 4 días, ya que Moser (año 1984) se superó a sí mismo.



El Record Mundial de la Hora en Pista, más conocido por Record de la Hora, se ha celebrado siempre en velódromos. Inicialmente, a finales del siglo XIX eran de tierra apisonada y ceniza. Años después, los hicieron de cemento hasta después de la II Guerra Mundial, en que se forraron con una capa de madera de cedro o ébano, lo cual facilita el deslizamiento de los tubulares. Y así siguen los más afamados velódromos del mundo.

 
En cuanto a la bicicleta utilizada, es obligatorio que sea de pista; con piñón fijo; sin cambios ni frenos y el desarrollo, a decisión del ciclista y su preparador. Ha habido velódromos que por su larga tradición en records o por el renombre de quienes lo consiguieron, adquirieron fama de "catedral de la pista", cuales fueron los casos del velódromo Buffalo en París; o el Vigorelli en Milán; igualmente el Olímpico de México D.F. así como el de Burdeos. Últimamente, con el continuo auge del ciclismo angloparlante, se ha usado mucho el velódromo olímpico de Manchester en el Reino Unido.
Los 123 años transcurridos desde su primer registro, los subdivido en cuatro épocas de desigual duración cada una; la primera desde 1893 hasta 1942 la denomino la de los Pistards, ciclistas que en su mayoría fueron especialistas de la pista. La segunda, de 1942 hasta 1984 a mi juicio, merece el título de la de los Routiers, pues casi todos ellos fueron corredores de un palmarés envidiable en la carretera y con una o más grandes vueltas en su historial personal. La tercera, desde 1984 hasta el año 2000, es para mí la más controvertida, por llamarla la de la Aerodinámica, pues sin quitar mérito al esfuerzo individual del ciclista, gran parte del éxito se debía al diseño que aportaban los ingenieros que diseñaron la bici y algunas de éstas, parecían bólidos a pedales; caso de M. Indurain, con su famosa "Espada". Y aquel año 2000, la UCI modificó el reglamento para otorgar dicho Record de la Hora y exigió volver a las bicis "normales" o estándar, por lo que denominaré a esta época actual, la del siglo XXI como cuarta época, la de los "Normalizados".

En 1933, un ciclista utilizó una bici aerodinámica para la época y su registro fue rechazado por la UCIEn 1933, un ciclista utilizó una bici aerodinámica para la época y su registro fue rechazado por la UCI, prohibiendo tales máquinas. Medio siglo después, tras el record de Moser (1984) con ruedas lenticulares, el organismo mundial comenzó a permitir ciertas variaciones en el material empleado. Recuerdo al respecto que yo vi este record días después por la "tele" y me pareció algo raro esas placas negras y redondas de carbono, acopladas a las ruedas. En un velódromo en que las gradas forman una especie de palangana ovalada, quizá tengan alguna ventaja por cortar mejor el aire que los radios de las ruedas, pero en las pruebas contra reloj de cualquier otra carrera, son una trampa en caso que sople viento de costado. En la década de los años 90, el inglés Obree construía sus propias bicicletas y consiguió dos veces este Record, en la primera (año 1993) él tenía forma de huevo, con los brazos junto al pecho y el torso sobre el manillar recto, mientras que al año siguiente, optó por una postura de "Supermán" con los brazos totalmente extendidos hacia delante. Ya en el año 2000 la UCI modificó las reglas, debido a que en el año 1996, otro británico, Boardman, superó los 56 kms. y esto rebasó el límite de las concesiones de la UCI y legisló al estilo del rey Salomón, "cortando por la mitad". En una acera o parte, dejó a los recordmen "aerodinámicos" y se quedó con los de la otra acera; o sea, con los de siempre, que habían usado bicicletas estándar. Por tanto, el último de los "normales" fue Eddy Merckx (1972) con casi 50 kms. Y se dijo (aunque no se cumplió posteriormente), aquello de... "si Merckx no ha llegado a los 50, ya no hay quien lo consiga". Las trabas impuestas por la UCi a todo progreso técnico y mecánico hicieron decaer el interés por intentarlo, por lo que apenas un ciclista lo consiguió en el año 2005 y en 2014, la UCI abrió la puerta hasta cierto límite y de nuevo, han proliferado los intentos y consecuciones de nuevos registros. Hoy, el record oficial supera los 54 kms.  


Todo esto del Record de la Hora comenzó hace ya ... la tira de años, exactamente en 1893; cuando Henri Desgrange, un periodista fascinado por el ciclismo, consiguió rodar ante árbitros y el primer registro oficial fue de 35,325 Kms. en una hora exacta, con una bicicleta que en la fotografía vemos que tenía aspecto de bici de ciudad, dando comienzo la primera época del Record, la de los Pistards. Diez años después (1903), Desgrange puso en marcha el primer Tour de Francia, siendo el director hasta su fallecimiento en 1940. Abreviando esta larga historia, tras Desgrange aparecieron: un francés, Jules Dubois quien superó los 38 kms.; un belga, Oscar Van Eynde, que sobrepasó los 39 kms. y un norteamericano, Willie Hamilton que llegaría a los 40,781 kms. acabando el siglo XIX


Entrados en el siglo XX, un francés, Lucien Petit-Breton (1905) llegó a los 41,110 y a continuación fue el primer doble vencedor de Tour. En 1907 comenzó un duelo o pique entre dos pistards, superándose repetidas veces entre sí y esta rivalidad duró hasta 1914; sus protagonistas fueron el francés Marcel Berthet y el suizo Oscar Egg, con tres records para cada uno; el menor fue de 41,520 kms. y el posterior, de 44,247 kms. Hasta entonces, excepto el yanqui Hamilton todos los recordmen lo consiguieron sobre el velódromo Buffalo, en París. Casi 20 años después (1933) el holandés Jan Van Hout, en su propio país llegó a los 44,588 kms. Y un mes después, otro galo, Maurice Richard, arañó un poco más a la marca de los 44 kms. exactamente, 44,777 kms.

Se traslada el interés al velódromo Vigorelli de Milán, ya con madera en la pista y el italiano Giuseppe Olmo rebasó los 45 kms., hasta 45,090 kms. También destacó en la carretera, pues fue podio, que no vencedor, en dos ediciones del Giro de Italia. En este margen de los 45 kms. lo consiguieron aumentándolo progresivamente, de nuevo, el galo Richard; el holandés Frans Slaats y otro francés, Maurice Archambaud, buen escalador como dejó demostrado en el Tour de 1933, cuando disputó el premio de la Montaña al cántabro Vicente Trueba, "la Pulga de Torrelavega" . Archambaud (1937) dejó el registro del Record en 45,767 kms. En total, poco más de 10 kms. separan a Archambaud de Desgrange, tras 44 años de "Pistards".

Viene después la segunda época, la de los RoutiersViene después la segunda época, la de los Routiers; en su mayoría, grandes ciclistas de la carretera y su introductor fue el inolvidable y mítico Fausto Coppi, "il Campionissimo". Acaeció en el año 1942, con Fausto disfrutando de un breve permiso militar por la Guerra Mundial. Mientras él pedaleaba en Milán, la aviación inglesa bombardeaba el puerto de Génova. Su registro llegó a los 45,871 kms. y como ya dije, se dio el mayor paréntesis en este tema. No obstante, el joven Jacques Anquetil con 22 años (1956) ya había demostrado que era un fuera de serie corriendo contra el crono; baste como anécdota que con 19 años le dejaron participar en el GP de las Naciones de 1953, de 140 kms. y venció a los profesionales. Jacques consiguió vencer nueve veces en este G.P. de las Naciones, quizá la prueba más prestigiosa a nivel individual en este apartado del ciclismo. Anquetil subió el Record de la Hora a más allá de los 46 kms., en concreto a 46,159 kms.


Pero de nuevo, apenas tres meses después, Italia recuperó este prestigioso Record en la figura de otro contrarrelojista excepcional, aunque algo efímero en su carrera deportiva. Se trataba de Ercole Baldini que llegó a los 46,394 kms. quien también venció en un Giro de Italia. La rivalidad francoitaliana estaba en todo su auge, pues otro galo, Roger Rivière "el Vendaval de St. Etienne" subió el listón a los 46,923 kms. (1957) y dos años después se superó a sí mismo, dejando la distancia recorrida más allá de los 47 kms., como son 47,347 kms. La anécdota de Roger fue que, por eliminar hasta el último gramo de lastre en su peso, antes de rodar por el velódromo le recortaron los cordones de sus zapatillas deportivas. Hasta el año 1967 no se mejoró el registro, por parte del belga Ferdinand Bracke, con 48,093 kms., dejando el velódromo milanés para pasar al de Roma; se había superado la barrera de los 48 kms. Este belga triunfó incluso en una Vuelta a España. A continuación (1968) un danés casi desconocido, Ole Ritter, probó a realizarlo en altura y se trasladó al velódromo olímpico de México D.F. donde rodó a 48,653 kms.


Capítulo aparte merece el semidios del ciclismo de la época, Eddy Merckx "el Caníbal", belga de nacimiento e italiano de corazón por los muchos años que corrió integrado en el equipo Molteni. Le oí en varias ocasiones hablando la lengua transalpina e incluso cuando le entrevistaban en español; entendía la pregunta, pero contestaba en italiano. Bien, pues ¿cómo no iba a intentar aumentar su enorme palmarés con el Record de la Hora? Se trasladó a México D.F. y tras aclimatarse, comprobó que era posible lograrlo por lo que rompió la barrera de los 49 kms. y lo dejó "de momento" en 49,431 kms, (año 1972). Como dije antes, aquel registro se suponía imbatible para la posteridad, por ser quien era su poseedor. Y con Merckx acabó la era de los "Pistards" superando al primero de su grupo, Coppi en poco más de 3,5 kms., treinta años después.

 
Entramos en la tercera época, la de la AerodinámicaEntramos en la tercera época, la de la Aerodinámica; para mí, la más controvertida, pues como ya dije, gran parte del mérito en la consecución del registro se debía al diseño realizado por un equipo de ingenieros integrados en las fábricas de bicicletas. Comenzó esta era el italiano Francesco Moser (México D.F., 1984) con un artefacto raro que me impresionó al verlo por la pequeña pantalla; pero... los jueces no opusieron objeción alguna a aquello antes de la salida, cuando se revisa la bicicleta aportada por el aspirante a recordman. No sólo atravesó la barrera de los 50 kms. sino que se acercó a los 51, exactamente 50,808 kms.; no obstante, disconforme con lo obtenido, consiguió superarse a sí mismo tan sólo cuatro días después, dejando atrás los 51 kms. con 51,151 kms. Aquello destapó las ideas y diseños de los ingenieros y en el año 1993 comenzó un nuevo "pique" entre compatriotas británicos, con un español y un suizo en medio de éstos. Graeme Obree con una bici de manillar recto y el torax volcado sobre la potencia del manillar; se asemejaba a un pollito dentro del huevo: vamos, algo raro de verdad, pero subió a los 51,596 kms. Seis días después, su compatriota Chris Boardman le superó con ruedas lenticulares, dejándolo en 52,270 kms… ha transcurrido un siglo desde Desgrange, el pionero. En el año 1994 hubo varios registros que se fueron mejorando y de nuevo, repite Obree con el mencionado estilo "Supermán" llegando a los 52,713 kms.


 
Para nosotros los españoles y para mí, especialmente, fue emocionante ver a Miguel Indurain "el Extraterrestre" en la tele, desde antes de tomar la salida en el velódromo de Burdeos; se vio cómo le masajeaban; su salida a la pista en la que limitaron el número de espectadores para evitar excesivo calor en el interior; dio algunas vueltas de precalentamiento y por fin, llegó la hora de parar ante la línea de salida y meta, sujeto por uno de los árbitros. Su bici "Espada" tenía el aspecto de un casi bólido a pedales. Miguel rodó impecablemente... fueron pasando los minutos y daban referencias intermedias, comparándole con su antecesor y poco a poco, Miguel le iba ganando tiempo a Obree... hasta que llegó el último segundo, determinando los jueces que había superado los 53 kms., en concreto 53,040 kms. Aunque algo me decía en mi interior que Miguel tenía entre sus colegas del pelotón algún que otro rival al que había dejado atrás en las contra reloj en varias ocasiones, casos de Rominger, Bugno, Breukink, Zulle... y su record quizá no durase mucho tiempo. Efectivamente, cincuenta días después el suizo Tony Rominger, vencedor de tres Vueltas a España consecutivas, elevó el Record hasta los 53,832 kms.; casi 800 m. más que el navarro. Quince días después, Rominger lo puso mucho más difícil al subirlo a 55,291 Kms; se atravesó de una sola tacada la barrera de los 54 y la de los 55 kms. Y por último en esta serie de "aerodinámicos" volvió el británico Boardman (1996, Manchester) y lo dejó por encima de los 56 kms; o sea, 56,375 kms. Boardman fue el último de esta época y la diferencia con Moser fue de algo más de 5,5 kms en doce años.
Y si hiciésemos trabajar la imaginación, quizá os preguntaríais quién fue el mejor contrarrelojista de la historia; admito que yo a veces lo he intentado y en mi mente ubico juntos en una misma prueba a Anquetil, a Merckx y a Indurain, si fuese posible acoplar sus edades y fuerzas… ¿por cuál de los tres te inclinas, querido lector? Todos ellos fueron el capo de su generación; vencieron cinco veces en el Tour, así como el Giro al menos dos veces y fueron recordmen de la Hora. ¿Entonces? Casi me atrevo a decir por escrito que me inclino por Anquetil, pues vencía en cualquier distancia, desde prólogos menores de 10 kms. a etapas cronometradas que en su época estaban entre los 25 y los 40 kms….; incluso en distancias muy superiores a los 100 kms. contra reloj, por algo se le conocía por “monsieur Chrono, el que contra reloj no sólo corre, sino que vuela”.


Ya se detalló que la UCI decidió cortar por lo sano y en el año 2000 se dictó que la referencia para el futuro sería la de Merckx (49,431 kms); si bien a los "aerodinámicos" se les reconocía aparte, como "Mejor esfuerzo humano", pero sin continuidad. Esto se enfrió mucho y casi nadie lo intentó, por lo que sólo consta como consecución la del checo Ondrey Sosenka (2005, Moscú) con 49,700 kms., volviendo a la senda de los "clásicos". Y allá por el año 2014, con nuevas concesiones parciales en esta prueba, hubo una serie de nuevos recordmen, casi todos ellos en velódromos dispersos por la vieja Europa. Así, vemos al germano Jens Voigt 51,115 kms. Apenas 42 días después, le superó el austriaco Mathias Brandle con 51,852 kms. Ya en el año 2015, el nuevo recordman era del continente oceánico, pues se trataba del australiano Rohan Dennis que elevó la nota hasta los 52,491 kms. Tres meses después, el británico Alex Dowsett lo intentó en su país, y lo elevó a 52,937 kms. Y por último, acabando esta larga historia otro vencedor del Tour, Bradley Wiggins, quien volvió a sus raíces de pistard y dejó el registro en 54,526 kms. Si lo comparamos con el primero de los modernos o "Normalizados", Sosenka, la diferencia está en algo menos de 5,5 kms. En este último grupo hay sólo un routier y el resto, se catalogan como pistards.


La diferencia entre Desgrange (año 1893) y Wiggins (año 2015) es de algo más de 19 kms. tras 123 años de diferencia en la técnica, las bicicletas, los tubulares, los desarrollos, el resto de material... ¿Hasta cuánto llegará este record en el futuro? Sinceramente... ni idea. Lo que sí es constatable es que algunos muy buenos contrarrelojistas no lo intentaron, o no se atrevieron con este Record, casos de Bernard Hinault, Erik Breukink, Abraham Olano…


Por último, también existe una versión femenina del Record Mundial de la Hora en Pista y ya en el año 1955, la rusa Tamara Novikova lo inauguró en el velódromo de Irkutsk (URSS) con 38,473 kms. Le fueron superando otras varias mujeres y entre todas ellas, destaca una muy especial, la francesa Jeannie Longo, algo así como la Eddy Merckx del ciclismo femenino, por el volumen y calidad de su palmarés tanto en Grandes Vueltas, Tour y Giro, así como Mundiales de Carretera y Pista... sin duda, la mejor de la historia; de hecho, superó seis veces el registro previo, tanto en México D.F. como en Colorado (EEUU) y en el sexto (año 2000) alcanzó los 45,094 kms. Y así se fueron superando los registros, hasta los 46,882 kms. de la australiana Bridie O´Donnell, la actual recordwoman.