sábado, 7 de julio de 2018

La historia del Tour de Francia


Tras haber relatado las historias tanto de la Vuelta Ciclista a España como del Giro d´Italia, hoy lo hago sobre la más prestigiosa de las Tres Grandes. La "Grand Boucle" gala destaca sobre el resto de carreras por etapas por derecho propio; es la primera que se puso en marcha, allá por el año 1903. Asimismo, sus inicios fueron difíciles y la han imitado diversas pruebas posteriores, como el Giro italiano (1909) o la Volta a Catalunya (1911), por ejemplo.
Ya había otras carreras previas de un solo día y algunas de estas Clásicas siguen actualmente, como la París-Roubaix (1896) denominada "el Infierno del Norte" por sus adoquines y también se celebra "la Doyenne" (la decana) Lieja-Bastoña-Lieja desde 1892. Asimismo surgieron más Clásicas posteriores, como la Milán-San Remo (1907) y otras. Pero en el Tour se buscaba algo más y que se pudiese ver por todo el país.
El director del diario L´Auto, Henri Desgrange, ex ciclista pues fue el primer recordman de la Hora en Pista (año 1893), expuso a sus ayudantes de la redacción “el anhelo de demostrar que la inofensiva bicicleta llegaría donde lo hiciese el ruidoso y humeante automóvil". Y la ocasión la dio un accidente mortal acaecido en la prueba automovilística París-Madrid (1900), en la que falleció el fundador de la empresa Renault, "por conducir a la loca velocidad de 50 kms/h". Desgrange les reunió para pedirles sugerencias sobre cómo hacer una gran promoción del deporte del pedal y uno de ellos propuso “dar la vuelta en pocos días” al hexágono francés. Casi todos los presentes concluyeron que era una utopía, pues no habría quien pudiese soportar el esfuerzo físico; no obstante, al director le quedó flotando en la mente la remota posibilidad de llevarla a la práctica y poco a poco, ambos fueron imaginando y gestionando los preparativos. Se dio publicidad y carteles del proyecto por todo el país, con la advertencia de que "el ciclista sale solo y a la aventura".
Se aportó un automóvil para el arbitraje y orden de llegadas. A veces, el árbitro se desplazaba en tren, pues se disputaba en días alternos para dar descanso a los corredores. El inconveniente mayor para los organizadores fue el económico, pues en cada etapa había premios, dietas, trofeos... aunque no fondas u hostales; esto se lo buscaba el propio ciclista al bajar de la bici y acabar extenuado tras realizar etapas con 15 o más horas de pedaleo y alguna mínima parada. El presupuesto salió por el aumento de los números vendidos de L´Auto.


Llegó por fin el domingo 1 de Julio de 1903; eran las 6 h. de la mañana y el sol comenzaba a aparecer. Previamente se habían inscrito muchos ciclistas, aunque se presentaron 60 temerarios e intrépidos aventureros con sus caballos de hierro. Como se dijo, en cada etapa había premios en metálico para los 20 primeros, así como una dieta de 5 francos para los clasificados desde el 21º hasta el 50º; el resto... "se tenía que buscar la vida" y existen imágenes de ciclistas pidiendo o mendigando "la volonté" en restaurantes, haciendo malabarismo sobre las sillas, mientras otro desheredado del pedal "contaba batallitas y pasaba la gorra" a los espectadores.

El recorrido de la primera edición fue de 2.425 kms, repartidos en 6 etapas con salida inicial en Ville d´Avray, cerca de París y metas parciales en Lyon, Marsella, Toulouse, Burdeos, Nantes y París. La etapa más larga de 471 kms. y la más corta de 268 kms., dan un promedio que rebasa los 404 kms/jornada por  carreteras y caminos de tierra apisonada. Las bicis superaban los 25 kilos y tenían neumáticos similares a los actuales de montaña. Al llegar a París, el vencedor Maurice Garin tardó más de 94 horas y media para completar el recorrido total, logrando un promedio de 25,650 kms/h y finalizaron 21 corredores.


Optimismo para repetir la experiencia y en 1904 se calcaron el mismo recorrido y etapas del año anterior. Se armó el escándalo por partida doble: había coches de caballos en las ciudades y los cuadrúpedos se espantaban al ver pasar a aquellos extraños del pedal con sus maillots chillones; se tiraron tachuelas para que agotasen los neumáticos de repuesto y hubo alguna barricada ante el pelotón. Acabó en una batalla campal a puñetazos entre ciclistas y organizadores por un lado y los carreteros, por el bando opuesto; por su parte, los gendarmes, poniendo orden a porrazo limpio. A esto añadir que Desgrange descalificó a los tres primeros clasificados en París al comprobar que habían hecho parte del recorrido en tren, siendo los hermanos Maurice y Cesar Garin los dos primeros. Se declaró vencedor oficial al cuarto clasificado, H. Cornet, con el record hasta hoy de ser el más joven del palmarés, pues aún no tenía 21 años. Estos sinsabores desanimaron al director, quien escribió en su periódico que aquel segundo Tour sería el último. Llegaron cartas y telegramas para que aquello siguiese vivo y así fue, afortunadamente.
 
Los años posteriores extendieron la prueba fuera de las fronteras galas y aumentó el listado de inscritos por los foráneos. Los años 1907 y 08 revelaron al primer doble vencedor, Lucien Petit-Breton y el año 1909 venció el primer ciclista extranjero, el luxemburgués François Faber, conocido por “el Gigante de Colombes”. En la edición de 1910 se comenzaron a subir puertos de montaña, como el Ballon d´Alsace y algún otro. Por cierto, había una leyenda nunca demostrada en la que deambulaban osos y lobos por los Pirineos, que podrían atacar a los ciclistas. El corredor debía llevar consigo todo cuanto pudiese necesitar, metido en una mochila sujeta al manillar y ante cualquier avería, debía solventarla él mismo sin que nadie más tocase su montura. Tenía dos opciones: reparaba, observado por un juez-árbitro y se reintegraba a la carrera; u optaba por el abandono. Precisamente se dio un caso en el año 1913 que quedó para la historia del Tour: el francés Eugène Christophe era el líder y rompió la horquilla delantera en la etapa del Tourmalet; no se desanimó y caminó con la bici de la mano hasta el pueblo de Sainte Marie de Campan. Allí, observado por un árbitro y asesorado por el herrero local, calentó la fragua y sobre el yunque, con un martillo solventó el percance; si bien, el tiempo perdido le hizo bajar varios puestos en la clasificación, que logró finalmente el belga Philippe Thys, primer triple vencedor ya que repetiría triunfo en los años 1914 y 20.
 
Parón impuesto por la I Guerra Mundial de 1915 a 1918. Se reanudó en 1919 y tanto la afición como la prensa pedían al director que distinguiera de alguna manera al líder para identificarle entre el pelotón. Se creó el maillot amarillo, por ser el color de las páginas del diario organizador.
El primer vencedor final de amarillo fue el belga Firmin Lambot, quien repitió triunfo en 1922. Los triunfos belgas se repitieron desde el pionero, Odile Defraye (1912) y son, tras los franceses, los que más figuran en el palmarés hasta otro doble vencedor, Silvere Maes (1936 y 39). En la década de los años 20 sólo un francés acabó vencedor, Henri Pelissier (1923) y se dieron otros dos dobles vencedores extranjeros: el italiano Ottavio Bottecchia (1924 y 25) y el luxemburgués Nicolas Frantz (1927 y 28); el resto de ediciones, para los belgas. De esa época es el primer triunfo de un español en una etapa del Tour; lo consiguió en 1929 el valenciano Salvador Cardona, natural de Alfauir, villa cercana a Gandía.
Llegamos al año 1930 y Desgrange puso en práctica otra novedad; ya no participarían conjuntos comerciales y corredores sin equipo o “isolés”, sino que compitieron por selecciones nacionales, similar al Campeonato Mundial de Ciclismo o a la Olimpiada y el Tour llegó a ser considerado el no va más del ciclismo. Le resultó positiva la novedad a Francia, pues lograron 5 ediciones consecutivas, desde la de 1930 a la de 1934.
El GP de la Montaña comenzó en 1933, con un cántabro en lo más alto, Vicente Trueba “la Pulga de Torrelavega”. Poco después, en 1936 Julián Berrendero “el Moreno” fue Rey de la Montaña; era natural de San Agustín de Guadalix (Madrid) y logró vencer en una etapa en la edición de 1937 y dos Vueltas a España en los años 40. La nota triste la sufrimos con la muerte del bilbaíno Fco. Cepeda (1935), bajando un puerto de montaña en aquel Tour.
Hacia 1937 se permitió incorporar el cambio de piñón; hasta entonces, el corredor se apeaba y a mano ponía la cadena en la corona elegida. Y sobre el cierre del eje o tanqueta actual de las ruedas, tengo una foto del vencedor del Tour de 1947, Jean Robic, alias “Cabeza de Cuero”, que aún llevaba palomillas. El cambio de plato con palanca debutó hacia 1950. Y hasta finales de la década de los 70 no se repartía líquido desde los coches o motos y los gregarios desmontaban y tomaban al asalto cualquier fuente, abrevadero o incluso un bar, de donde salían corriendo con los botellines entre manos y diciéndole al dueño: “Paga Levitan”, el director del Tour.
Nuevo alto por la II Guerra Mundial; no hubo Tour desde 1940 hasta 1946, reanudándose en 1947, incorporando al pelotón los equipos regionales franceses, similares a la Segunda División en el fútbol.
Por citar algunos de estos nuevos vencedores, el italiano Gino Bartali “el Monje Volador” repitió triunfo en 1948, tras el que logró en 1938. A continuación debutó un histórico y galáctico, Fausto Coppi “il Campionissimo”, el primero en lograr Giro y Tour en un mismo año, lo que hizo en 1949 y 52. Suiza también consiguió dos triunfos consecutivos: Ferdinand Kubler “el Hombre Caballo” (1950) y Hugo Koblet “el bello Hugo” (1951). Otro triple vencedor fue el francés Louison Bobet tres años consecutivos (1953 al 55). En cuanto al tubular a la espalda, hay fotos de ello hasta 1955.

El primer español en subir al podio fue el oriolano Bernardo Ruiz “el Pipa” en 1952, tras Coppi y Ockers. Nuestro paisano logró dos etapas en 1951 y una en 1952, así como una Vuelta a España y actualmente, a sus 93 años aún sube al estrado para entregar trofeos en su Orihuela natal. En 1953 tenemos nuevo Rey de la Montaña con el vizcaíno Jesús Loroño “el León de Larrabezúa” y en 1954 debuta Federico M. Bahamontes “el Águila de Toledo”, quien consiguió 6 reinados de las cumbres y un triunfo final (1959), además de otros dos podios y varias etapas en sus diversas participaciones. Recientemente, le han instalado una estatua en la Ciudad Imperial; merecido homenaje en vida a “Fede”, a punto de cumplir los 90 años. De inmediato, le sucedió en las cuestas Julio Jiménez “el relojero de Ávila”, con tres premios consecutivos (1965 al 67), además de un segundo puesto en el podio 1967 y hubo más españoles que vencieron en la Montaña, como Aurelio González (1968); Pedro Torres (1973); Domingo Perurena (1974); Mariano Martínez (1978) y Samuel Sánchez, “Samu” (2011).
Y el primer español en vestirse de amarillo fue el catalán Miguel Poblet “el bebé de Montcada”, pues en 1955 logró vencer en la primera etapa; “Iba comiéndome el manillar”, contó a la prensa. También venció en la última jornada y es que Miquelet fue de los más destacados sprinters del mundo en su época; también logró otra etapa en 1956. Lo de vestirse de amarillo tras la primera jornada lo consiguieron igualmente el guipuzcoano José Mª Errandonea en 1967, al llevarse el prólogo inicial contra reloj y Alejandro Valverde consiguió vencer en la etapa inicial (2008), siendo líder las dos primeras jornadas.

Retomando datos de vencedores finales, en 1957 debutó y venció otro ciclista de leyenda, el normando Jacques Anquetil, “monsieur Chrono”, quizá el mejor contrarrelojista de la historia. Consiguió vencer otras cuatro veces consecutivas en el Tour, desde 1961 al 64; asimismo, consiguió dos Giros y una Vuelta, siendo el primero en figurar en el palmarés de las Tres Grandes.

El Tour disputado por selecciones nacionales y regionales duró hasta 1961, pues la presión de las firmas comerciales que invertían dinero en patrocinar equipos por su publicidad en directo, hizo modificar el sistema al nuevo director, Jacques Goddet; no obstante, se volvió a las selecciones en los años 1967 y 68. Desde 1969 se cambió a los equipos comerciales y así sigue hoy. Se vio el debut triunfal del belga Eddy Merckx “el Caníbal”, el ciclista con mayor palmarés. A sus cinco Tours sumó otros tantos Giros y una Vuelta, además de 25 Clásicas, el Record de la Hora y otras prestigiosas pruebas. En el capítulo de Mundiales en Ruta con el maillot Arco Iris, consiguió uno como amateur y tres como profesional y dejó un recuerdo imborrable. Otro belga vencedor fue Lucien Van Impe (1976), quien igualó a Bahamontes con 6 GP de la Montaña.

Y por su parte, en la clasificación por equipos del Tour destaca el inolvidable equipo Kas con 4 primeros puestos, dirigido por Dalmacio Langarica. La selección española lo logró en 1968 y dos ediciones cada uno de estos conjuntos: ONCE, Banesto, Kelme y Movistar. Asimismo, han dejado constancia de su buen hacer a lo largo de las años, estos conjuntos nacionales: el Faema hispanobelga, Ferrys, Fagor, Bic, Clas-Cajastur, Reynolds, Caisse d´Epargne, Euskaltel, Caja Rural y algún otro. Gratos recuerdos dejan.
De aquella época, años 70, fue otro español vencedor, Luis Ocaña “el francés de Priego” (1973). Un debutante con triunfo (1978) fue el francés Bernard Hinault “el Tejón”, quien amasó cinco Tours, tres Giros y dos Vueltas, además de un Arco Iris entre lo más selecto de su vitrina de trofeos. Tras retirarse Hinault, poco después consiguió vencer el segoviano Pedro Delgado “Perico” (1988) y en dos Vueltas. A su lado fue aprendiendo el oficio Miguel Indurain “el Extraterrestre”, de los pocos que consiguieron 5 Tours, además de dos Giros, el Record de la Hora en Pista y el Mundial de Contra reloj; casi nada este navarrico. De esa época fue el americano Greg Lemond, triple vencedor del Tour (1986, 89 y 90).

Retirado Miguelón, se dudaba que volviese algún español a vestirse de amarillo en París y hubo que esperar hasta el año 2006 en que se admitió como vencedor oficial al gallego Oscar Pereiro, por descalificación de Floyd Landis, aunque 15 meses después de acabar aquel Tour. El reconocimiento definitivo se lo dieron en el Consejo Superior de Deportes, al que acudieron entre otros, el nuevo director del Tour, Jean M. Leblanc y diversas personalidades del deporte y la política hispana. Siguió la racha de triunfos pues al año siguiente (2007), debutaba y triunfaba Alberto Contador quien repitió en 2009. En 2008 lo logró el abulense Carlos Sastre.
Algo no conseguido por un español fue el maillot verde de la Regularidad, iniciado en 1953 y reservado para sprinters que aguanten el tipo durante toda la prueba. Tuvimos algún que otro buen llegador en el pasado, pero el único que llegó vestido de verde a París fue el cántabro Oscar Freire (2008), tras haber logrado 3 Arco Iris en Mundiales de Ruta.     
El único que tiene 4 Tours en su palmarés por ahora, pues no ha acabado su carrera deportiva, es el británico Christopher Froome (2013, 15, 16 y 17). Hay una clasificación para los jóvenes, con un máximo de dos participaciones hasta los 25 años de edad; consta de un maillot blanco y se creó en 1975. Hubieron 5 españoles que lo consiguieron, demostrando posteriormente ser buenos profesionales y fueron: Enrique M. Heredia (1976); Antº Martín (1993); Fco. Mancebo (2000); Oscar Sevilla “el Niño” (2001) y Alberto Contador  (2007, y maillot amarillo).
 Y… por fin, llegamos a la actualidad. Acaban de dejarlo dos de los Tres Mosqueteros del pelotón español: Joaquim “Purito” Rodríguez y A. Contador. Sigue en la brecha el murciano Alejandro Valverde, natural de Los Lumbreras y con 38 años, “el Bala” aún es capaz de aumentar su palmarés, del que destaca la Vuelta a España 2009 y varias Clásicas, junto a otras pruebas diversas tanto de un día como por etapas. Ha hecho podio en las Tres Grandes, así como 6 veces en el Mundial de Ruta; le falta conseguir el maillot Arco Iris para rematar la faena y el trazado de este año en Innsbruck le va a sus características; ojalá lo consiga, pues sería el remate perfecto y soñado.
¿Y qué hay de la nueva ola de ciclistas españoles? Pues… apunta alto el vasco Mikel Landa, así como el catalán Marc Soler o el balear Enric Mas. Pronto sabremos si son flor de un día, o se consagran haciéndose un hueco en la élite. ¿Cuándo volverá un español a conseguir vencer en el Tour? Bueno, habría que consultar a la bola de cristal para vaticinarlo. Esto no es como el fútbol, en que casi todos los aficionados que conozco son forofos del Real Madrid o del FC Barcelona; se apuntan a caballo ganador y salen con el 45% de posibilidades de vencer en la Liga española, pues ambos clubes suman el 90% del palmarés en los últimos 50 años. El ciclismo, como todo deporte de carrera, tiene una clasificación individual y si tu favorito flaquea, no es fácil reponerlo por otro, como en el fútbol, baloncesto o balonmano.

Detallo lo que tardaron otros países europeos en volver a conseguir un Tour: el país organizador, Francia y con mayor número de triunfos, hace ya 32 años que lo logró por última vez Hinault (1985). Bélgica, segunda en el palmarés, tuvo una primera sequía de 30 años desde Maes (1939) a Merckx (1969) y tras su último vencedor, Van Impe (1976) han pasado otros 41 años sin lograrlo. España es la tercera, con un total de 12 triunfos y los años de espera han estado más repartidos desde el primero, Bahamontes (1959) hasta el último por ahora, Contador (2009). Italia, la cuarta nación, con 10 triunfos, hubo de aguardar 33 años desde Gimondi (1965) a Pantani (1998). Luxemburgo, con cinco triunfos, sufrió un doble stop: 30 años entre Frantz (1928) y Gaul (1958), más otros 52 años desde el anterior hasta Schleck (2010). Los EEUU, desde su triple y único vencedor legal, Lemond (1990) han visto transcurrir 27 ediciones sin lograrlo y borro a los dos tramposos: Armstrong y Floyd, pues no merecen que se les incluya. Ya se comentó que Suiza logró dos ediciones en la década de los años 50 y ningún helvético ha vuelto a lograrlo, tras 66 años transcurridos. Holanda consiguió dos vencedores: Jansens (1968) y Zoetemelk (1980) y ya han pasado 37 Tours sin “mojar”, aunque suena actualmente Tom Dumoulin entre los candidatos.
Otros países con menos tradición sólo tienen un Tour entre sus ciclistas y por tanto, no se les debe aplicar lo de los años en blanco; vencieron una vez y se les acabó el sueño. Y así tenemos al irlandés Stephen Roche (1987), al danés Bjarne Riis (1996), al alemán Jan Ullrich (1997) y al australiano Cadel Evans (2011).         
Ahora voy a hacer de futurólogo, con riesgo de equivocarme. Hay dos países, Colombia y el Reino Unido, a los que vaticino entre los próximos vencedores. La Gran Bretaña, que en la década de los años 60 se leía que apenas aportaba algún profesional, evoluciona de forma aplastante y ha conseguido 5 de los 6 últimos Tours disputados, desde Wiggins (2012) hasta Froome (2017); el único no inglés fue el italiano Vincenzo Nibali (2014). Y en cuanto a Colombia, su evolución parece calcada a la nuestra, pues el país cafetero destacó siempre por sus escaladores, como Lucho Herrera, Fabio Parra, Santi Botero o Mauricio Soler, quienes se esforzaban en conseguir la clasificación de los puntos rojos. Actualmente cuentan con un “grimpeur” fuera de serie, Nairo Quintana, quien fue Rey de la Montaña en 2013 pero no suele gastar sus fuerzas en puntuar en las cimas, sino que va a por lo mejor, la clasificación general y ya tiene en su vitrina dos de las Tres Grandes; le falta el Tour. Es posible que, como les acaeció a Bahamontes y a Van Impe, trepadores natos, una de estas próximas ediciones del Tour tenga más montaña y menos contra reloj; quizá veríamos a un nuevo ciclista con las Tres Grandes.
Para agilizar esta espera, tanto Alberto Contador como Alejandro Valverde han puesto en marcha sus propias Fundaciones para ayudar a jóvenes ciclistas con futuro. Les amparan buscando equipos para ellos y asesoran técnicamente. Ojalá lo consigan; es una encomiable labor

Autor Vicente Diez

jueves, 7 de junio de 2018

El nuevo shimano XTR a fondo


La marca japonesa Shimano, distribuida en España por Macario Llorente, da el salto definitivo a las 12 velocidades. Y lo hace con el innovador XTR M9100, diseñado para cubrir las necesidades de todas las modalidades del MTB con un alto rendimiento en términos de velocidad, control y focalización. Entre las nuevas características del XTR M9100 se incluyen un cassette de 12 velocidades, tanto en un desarrollo de 10-45T como de 10-51T, un cassette de 11 velocidades con un desarrollo de 10-45T, así como frenos de dos o cuatro pistones y un nuevo buje trasero en el que destaca el núcleo con la tecnología Micro Spline. En su conjunto, el nuevo XTR baja su peso en más de 150 gramos en su configuración XC y más de 90 gramos en la de Enduro.

Cassette y bujes Shimano XTR M9100
La novedad más rompedora y a la vez esperada en el nuevo grupo Shimano XTR M9100 es el cassette 10-51T de 12 velocidades. La firma japonesa presenta tres opciones diferentes para adaptarse a las necesidades de todo tipo de ciclistas, con el fin de proporcionar la cadencia y el ritmo óptimos en cada tramo de la ruta. Entre las diferentes versiones, se ofrece un cassette de 12 velocidades con desarrollo 10-51T (10-12-14-16-18-21-24-28-33-39-45-51) para una cadencia uniforme, otro cassette de también 12 velocidades con desarrollo 10-45T
(10-12-14-16-18-21-24-28-32-36-40-45) para trazados más rápidos y con menos pendiente, y una tercera opción de 11 velocidades con desarrollo 10-45T (10-12-14-16-18-21-24-28-33-39-45). Con el objetivo de proporcionar el mejor equilibrio entre peso y durabilidad, se emplean diferentes materiales en los diferentes piñones, con los más grandes de aluminio, los medianos de titanio y los más pequeños de acero.
 
Cuanto a los bujes, se ha reestructurado el diseño con la tecnología Micro Spline para adaptarse a la configuración de 12 velocidades, junto con la tecnología Scylence en los bujes traseros. Este nuevo sistema de engranajes reduce la fricción durante el pedaleo y aminora el ruido cuando se deja de pedalear. Los bujes delanteros están disponibles en 100 o 110 milímetros con un eje pasante de 15 mm y los traseros vienen en 142 o 148 mm con un eje pasante de 12 mm.
Bielas Shimano XTR M9100
Cuanto a las bielas, la marca nipona ha decidido apostar tanto por los ciclistas que ya se han pasado al monoplato como aquellos que aún conservan por el doble plato. Ambos diseños, pero, llegan con el sistema de montaje directo en substitución de la configuración de araña con los tornillos. Los corredores de XC que llevan 1x12 estarán perfectamente asistidos con una amplia gama de platos de montaje directo que reducen el peso hasta 80 gramos y están disponibles a partir de 30T-38T, mientras que los de Enduro que montan 1x12 pueden añadir el dispositivo de cadena XTR (montura SM-CD800 E, montura D o tipo ISCG05) para ayudar a la retención de la cadena, y tienen la opción del juego de bielas FC-M9120 con un factor Q más amplio que se adapta a cuadros de dimensiones singulares. Para aquellos que desean una amplitud de marchas que les permita más control en todo tipo de terreno y desnivel, pueden optar por la opción de biela de 2x12 velocidades en 28-38T que, junto con el cassette de 10-45T, se obtiene el máximo rango de cambio.
Cambio Shimano XTR M9100
 
En los desviadores traseros, se ofrecen tres versiones (el RD-M9100-SGS/GS de caja larga y caja corta o el RD-M9120-SGS de caja larga y compatible con doble plato), todo con un pulcro y hechos con aluminio. Las ruedecillas pasan a ser de 13 dientes para aumentar la retención de la cadena y, gracias al diseño Shadow RD+, minimizar su rebote. Los desviadores delanteros también vienen en tres versiones distintas, el Directo, el de tipo E y el de abrazadera media, todos equipados con la tecnología Side Swing para un desplazamiento frontal cómodo y sin esfuerzo.
También los pulsadores de cambio llegan con nuevas ventajas, dirigidas a reducir el tiempo y el esfuerzo de los ciclistas con una mejor integración en el panel de control para adaptarse rápidamente a las cambiantes condiciones del terreno. Gracias al nuevo diseño I-SPEC EV, con el que se puede conseguir un manillar limpio, despejado y adaptado a tus necesidades, ya que permite ajustarlo como se quiera junto a la palanca de freno, con un deslizamiento lateral de 14 milímetros y un posicionamiento rotatorio de 60 grados.

Shimano también presenta una palanca independiente para controlar la tija telescópica, compatible con todas las del mercado. También como novedades, se encuentra un convertidor de 11 a 12 velocidades en el cambio trasero y el Rapidfire Mono Plus, para aquellos que elijan una configuración 2x12, en la que se utiliza una sola palanca para subir o bajar el desviador delantero, con un diseño simplificado e intuitivo.
Frenos Shimano XTR M9100
Finalmente, en el sistema de frenado se encuentran cambios que mejoran sus prestaciones y la experiencia del ciclista. Se ha reubicado la abrazadera de sujeción, que se mueve hacia el centro del cuerpo de la palanca, mientras que el borde se apoya contra el manillar para un freno más rígido con una sensación de contacto más directo y un mayor control.

En el freno, hay la versión de dos pistones, con una palanca de freno más liviana que permite ajustar el alcance del brazo de palanca, y la opción de cuatro pistones con una palanca de freno específica, que permite ajustar el alcance sin herramientas y la tecnología Servo Wave para proporcionar una acción rápida de la pastilla al disco. Las dos versiones están hechas de aluminio y proporcionan una respuesta de freno más rápida con un recorrido más corto.

Para ajustarse a la nueva forma de las pinzas, la pastilla de freno también cambia. Los ciclistas que prefieran las pinzas de cuatro pistones necesitarán las pastillas con aleta, mientras que las pinzas de dos pistones se ajustan a las pastillas sin aletas. Cuanto al disco de freno, la renovada Ice-Technologies Freeza reduce el peso (de 5 a 30 gramos) y la temperatura, hasta 20 grados más fríos.
Fuente: Tradebike

martes, 17 de abril de 2018

TREK ISOSPEED




Conoces el sistema isospeed de TREK



Se trata de un novedoso sistema que permite disfrutar de un gran nivel de absorción vertical, proporcionando un plus de comodidad sin renunciar a la eficaciia y rigidez de un cuadro rigido.
Aplicado en principio en los modelos de carretera de TREK DOMANE, luego paso a los cuadros de carbono de TREK PROCALIBER, y ahora en las nuevas PROCALIBER de aluminio, equiparandose a la absorción del carbono de otras marcas

www.ciclo-mania.com

viernes, 9 de marzo de 2018

CONOR WRC COMP

Hoy desde CICLO-MANIA 3660 os presentamos una bici muy interesante para aquellos que quieran comenzar en el mundo del MONTAINBIKE.

Se trata de la bicicleta de montaña CONOR WRC COM, una bici con un cuadro de aluminio 6061, suspensión Sontour con bloqueo hidraulico en el manillar, y dos opciones de montaje, bien con cambio SHIMANO DEORE de 2 x 10 velocidades, o bien monoplato con SRAM NX de 1 x 11 velocidades.

Disponible en rueda 29 pulgadas o rueda 27,5 pulgadas, y en cuatro tallas, SM  MD  LA  y XL
Tam bien podemos elegir el color, NEGRO CON ROJO o BLANCO CON VERDE.
Tambien hay una versión con cuadro de chica. con rueda 27,5 pulgadas
Ver video:
 
 

Tienes toda la información y precios en WWW.CICLO-MANIA.COM

jueves, 11 de enero de 2018

LUCES KRYPTONITE para tu bicicleta



Hoy desde Ciclo-mania 3660 os presentamos esta nueva colección de luces para bicicleta de KRYPONITE.
 
Se trata de unas luces de muchisima calidad donde a medida que vamos descrubiendo sus detalles comprendemos el porque de estas luces.
Ya la presentación en caja metalica ideal para regalo nos indica que todo esta hecho a conciencia, luego descubrimos su sencillo sistema para sujetarla, y la forma tan sencilla y segura mediante un gatillo que tiene para engancharla y soltarlas de su soporte

Pero lo mas importante son sus exclusivos leds de alta calidad, que proporcionan un potentisimo haz de luz
Disponen una función de ahorro de energia para que al quedar un 10% o menos de bateria automaticamente baja el nivel de intensidad al minimo.
Se cargan mediante cable USB incluido.

 https://youtu.be/gXqJbbnDHhc


www.ciclo-mania.com